Se trata de un modo original de instrumentar la terapia sistémica cuyo creador es el Profesor Bert Hellinger.
Los miembros de una familia constituyen un Sistema. Todo niño está conectado a su grupo familiar o un sustituto de este y toma ciertos roles en la estructura del sistema. Cada miembro de la familia, incluso aquellos que están ausentes por muerte o separación, están energéticamente presentes en el sistema familiar y afectan a los otros miembros. Los niños -integrantes más recientes del grupo familiar- pueden con-fundirse con el destino de miembros anteriores de la familia -sus antepasados- y sin siquiera saberlo, viven conflictos por otros miembros de la familia, se ponen en el lugar de otra persona. Constituyen alianzas invisibles

Con las Constelaciones Familiares las leyes que operan dentro del sistema se hacen visibles Creando la estructura o constelación de la familia con la ayuda de participantes del grupo que funcionan como representantes, las relaciones se hacen evidentes. Mediante la reordenación de la constelación y usando frases simples que reflejan las leyes intrínsecas del sistema familiar, el terapeuta favorece un movimiento interior de los miembros de la familia hacia una nueva y sanadora imagen, más en armonía con un orden natural. Cuando se sigue este orden, todos los miembros de la familia sienten que el amor oculto comienza a fluir libremente. Entonces, la familia puede ser experimentada como una gran fuente de fuerza vital.